Hipotecas

A la hora de comprar una vivienda, en la mayoría de los casos, se necesita financiación. Si esta se solicita a través de un banco estaremos hablando de un “préstamo con garantía hipotecaria”, es decir, un préstamo bancario en el que se avala directamente con el inmueble que se adquiere.

Esta hipoteca conlleva:

  • Firmar escritura en notaría, se hace en el mismo momento de la compra, pero en escritura independiente.
  • Liquidar Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, es un porcentaje fijo (a Octubre de 2014 un 1,5%) que se calcula sobre el total del principal más intereses.
  • Presentar en el registro de la propiedad, junto con la de compra, de manera que si pedimos una nota simple del inmueble, como carga aparecerá esta hipoteca, sirviendo como garantía frente a terceros.

Una vez pagado todo el préstamo:

  • Solicitar carta de pago al banco
  • De nuevo hay que pasar por notaría, en este caso solamente tendrá que acudir el apoderado de la entidad bancaria
  • Liquidar en la Junta de Andalucía, no teniendo que pagar nada porque la cancelación está sujeta pero exenta de AJD
  • Presentar en el registro de la propiedad, de manera que, a partir de ese momento, si se pide nota simple, deberá aparecer “libre de cargas”

¿Qué ocurre si no tramitamos la liquidación de la hipoteca? Pues simplemente que de cara a terceros, cuando pidan información del registro de la propiedad, seguirá apareciendo esa carga. Para cualquier transmisión que se quiera hacer previamente habrá que realizar el trámite.